Restaurantes
Carta completa con tamaños y extras, horario por día y recogida. El ticket sale en su impresora y la cocina no toca ninguna pantalla.


Para restaurantes, taquerías y food trucks de Austin
Pedidos, kiosco y tickets que se imprimen solos en su cocina. Y si algo falla un sábado por la noche, nos enteramos nosotros antes que usted.
Me gustaría empezar yaCarta completa con tamaños y extras, horario por día y recogida. El ticket sale en su impresora y la cocina no toca ninguna pantalla.
Sin caja registradora nueva ni computadora. Una tablet, su impresora de tickets y listo. La carta se sube en español y en inglés.
Un letrero con código en la ventanilla: el cliente pide desde su celular, paga, y usted lo llama por su número. Abre y cierra desde el teléfono.
Ponemos un botón en la web que ya tiene, sea la que sea, y la carta se abre encima. El cliente no sale a otro sitio ni se descarga nada, y la lista de clientes es suya.
Una tablet donde el cliente pide solo, en su idioma. Paga escaneando un código con su celular, o en la ventanilla. Su número sale en pantalla y en el papel.
El ticket sale solo en cuanto le pagan, en la impresora de tickets que ya tiene. La tablet suena aunque esté con la pantalla apagada, y si se apaga y se enciende, vuelve a sonar sola.
Si la impresora se calla en horario, o entra un pedido pagado y no sale el ticket, nos llega un aviso. Primero un mensaje; si nadie contesta, el teléfono suena.
Cada pedido con su desglose: total, impuesto, nuestra comisión y lo que le queda. Sin sumar a mano y sin sorpresas a fin de mes.
El cliente escribe su dirección, el sistema comprueba que cae dentro de su zona y suma el costo del reparto al total, con su impuesto. Usted decide hasta dónde reparte y cuánto cobra por cada zona.
Lo que suele haber hoy en un camión de comida de Austin, y en qué se diferencia.
Una foto del menú, o el enlace de donde ya vende. Nosotros la subimos con precios, tamaños y extras, en los dos idiomas, y le enseñamos la suma para que la revise plato por plato.
Conectamos su impresora y hacemos pedidos de prueba. Su tienda no se enciende hasta que el ticket sale de verdad: no basta con que esté configurado.
Cada pedido pagado se acepta y se imprime al momento. Nadie tiene que estar mirando una pantalla.
Sin cuota de activación y sin mensualidad. Cobramos una comisión sobre la comida —nunca sobre el impuesto ni sobre la propina— que se acuerda con cada negocio y se le enseña como una línea aparte en su panel: cuánto es suyo y cuánto nuestro, en cada pedido.
El sistema de pedidos es lo que más nos piden, pero no es lo único que hacemos. Somos un estudio: si el negocio necesita marca, sitio o fotografía, sale de aquí mismo y todo casa.
Fotografía y web de negocios de Austin, hechas por nosotros. Ninguna foto es de banco.
Casi seguro que no. Sirve la impresora de tickets normal, de las de siempre. Si no tiene, le decimos cuál comprar y se la dejamos funcionando.
La alarma nos entra a nosotros. Si la impresora deja de responder o un pedido pagado se queda sin ticket, lo vemos antes que usted: primero un mensaje, y si nadie contesta, una llamada.
Sí. No pedimos exclusividad. Lo normal es poner la suya en su web, en su Facebook y en la ventanilla, que es donde más le queda a usted.
El cliente paga con tarjeta al hacer el pedido y el cobro entra en la cuenta de Plashlink. Nosotros le liquidamos lo suyo, y en su panel ve cada pedido con su desglose: total, impuesto, nuestra comisión y lo que le queda.
No. Cada restaurante vende en su propia web, con su nombre y su marca. Esta es la página del equipo que se lo monta.